Cuenta la leyenda que un DRAC (dragón) tenía atemorizado a todo un pueblo. Y cada día,y por sorteo, uno de los habitantes se convertía en el menú del animalito.
Hasta que le toco el turno a la princesa, hija única del rey del lugar. En el momento en que iba a ser devorada por el dichoso animal, apareció Sant jordi, un caballero apuesto y valiente (un George Clooney con capa y espada) que se tiró encima del dragón y le hundió la espada en lo mas hondo de sus carnes, matándolo y, con ello, salvando a la princesa de una muerte horrible.
Dicen que de la sangre del drac brotó una rosa roja que Sant Jordi le regaló a la princesa.
Dicen muchas cosas, pero los que crecimos con la historia, aprendimos que tienes que ser princesa para ser salvada y, que si eres princesa y por lo tanto mujer, poco puedes salvarte tu misma.
Los tiempos han cambiado.
Hoy le conté la leyenda de Sant Jordi a mi clónica de 2 años:
"había una vez, en un pueblo que ni existe ni existió, un dragón que era del real madrid. Era malo malísimo. Y quería comerse a la princesa, que era tonta y no sabía valerse por si misma. Entonces apareció Sant Jordi, que era del Barça. Sant Jordi era bueno buenísimo. Sant jordi mató al dragón y de la pupa apareció una rosa. Pero recuerda siempre, que aunque te llamen princesa, tienes que ser por ti misma.
Así que para celebrarlo, mañana te vendremos a buscar, te regalaremos una rosa y un libro y iremos a comer. Porque es un día especial, muy especial"
PARA TODOS, para que nadie se quede sin rosa: